Hoy es sabado 19 de enero de 2019 y son las 05:11 hs. ULTIMOS TITULOS: La historia de Leandro, el chico que espera un trasplante de corazón desde hace tres años / El mensaje de despedida de la novia del sueco que perdió una pierna tras ser baleado en un asalto / Las cinco obsesiones de Mauricio Macri en la carrera electoral / Las películas que no te podés perder, según Catalina Dlugi / El lateral que iba a ser de selección, perdió el rumbo y ahora llegó a San Lorenzo / Independiente empezó el año con una sonrisa: derrotó a Gimnasia en Mar del Plata / Otro horizonte para el golf: de deporte elitista a vehículo de inclusión social / Para River, se terminan los festejos y empieza la hora de jugar por los puntos / Rafael Nadal siempre está: avanza en Australia y suma 250 triunfos en los Grand Slams / Mohamed: lo que aprendió del básquet y el fútbol americano, y los técnicos que lo marcaron / Sandro Mareco eligió el camino más lento en el ajedrez, pero ya está dejando una huella / Antonio Mohamed: ?No miren mis goles en YouTube, pregunten qué clase de persona soy? / River Plate-Defensa y Justicia, por la Superliga: horario, TV y formaciones / Difunden imágenes de Carla, la mujer desaparecida en Pompeya / Allanaron la casa del hijo de una de las turistas israelíes desaparecidas en Mendoza / Vecinos de distintos barrios porteños se manifestaron contra el aumento de tarifas / Nicole Neumann: "Con Jimena Barón tuve y tengo la mejor" / Copa del Rey: Barcelona eludió la sanción y tendrá un duro cruce ante Sevilla / Boca se quedó sin coordinador de inferiores: Burdisso despidió a Claudio Vivas / Especializan a penitenciarios que trabajarán en una cárcel modelo para jóvenes adultos /
13 de noviembre de 2017
¿Las expectativas de los adultos perjudican el desarrollo emocional de los hijos?
Proyectar en los niños expectativas positivas, aceptándoles tal como son y ayudándoles a entender sus fracasos, puede resultar en una 'profecía autocumplida' que revierta en su crecimiento y desarrollo

a educación en valores, el desarrollo emocional, la empatía, el respeto por los demás y por el medioambiente... todos estos patrones educativos tienen en común un mismo objetivo: criar a niños felices que al mismo tiempo sean capaces de adaptase al mundo que les rodea, y que cambia a una velocidad de vértigo. Desde el avance de las nuevas tecnologías, que le han dado un vuelco a la manera en que entendemos el mundo y como interaccionamos con él, hasta los movimientos políticos que van dando forma al mundo, el mundo en el que vivimos hoy no es el mismo que hace dos generaciones, y eso también afecta a los distintos métodos de criar a los 'peques' para que sobrevivan en este entorno.

Cómo educamos, hablamos y tratamos a los más pequeños, y las expectativas que proyectamos sobre ellos, pueden determinar su comportamiento y personalidad. Formar personitas depende mucho de la influencia que tiene sobre su desarrollo las etiquetas que les adjudicamos. El conocido como 'efecto Pigmalión', según explica Roser de Tienda, doctora quiropráctica y experta en parto natural, lactancia y coaching maternal, no es un descubrimiento nuevo, aunque sí tiene mucho que ver con la manera en que se entiende la crianza en 2016.

La teoría: los niños van formando el concepto que tienen de sí mismos a partir de las valoraciones y expectativas que reciben de su entorno, y sobre todo de sus personas de referencia como padres, hermanos mayores y 'profes'.

"Muchos de estos niños crecerán respondiendo a esas expectativas, otros las romperán con rebeldía, pero lo que está claro es que es ahora cuando tenemos que apoyar a nuestros hijos con mayor inteligencia emocional, avanzando con los tiempos", explica Roser. Aprovechar esta oportunidad pasa por poner en marcha, entre otras cosas, métodos como la escucha activa, una manera de interactuar con los niños que les comunique, tanto con nuestras palabras como con nuestros gestos, que son escuchados de igual a igual, y que se les tiene en cuenta a la hora de contar con sus opiniones.

El término Pigmalión proviene del mito griego del mismo nombre, y relata la historia de Pigmalión, que se enamoró de Galatea, una estatua tallada por él mismo tan bella y tan perfecta que terminó por convertirse en mujer. En psicología y pedagogía, el efecto Pigmalión resume la creencia del poder que tienen ciertas personas importantes a la hora de influir en el rendimiento de otras. Manifestar positivamente nuestras altas expectativas puede terminar por convertirse en una 'profecía autocumplida' porque empuja a los más pequeños a valorarse más y saberse capaces de superar cualquier reto.

Por su propia definición, sin embargo, este efecto puede ser positivo o negativo: los 'peques', especialmente a edades tempranas, ven a los mayores como personas de referencia en su universo, un modelo a seguir que determina su conducta, la manera en que entienden el mundo y la forma en que se relacionan con él. Un efecto Pigmalión positivo provoca un aumento de la confianza y autoestima del niño, mientras que uno negativo puede tener el efecto contrario. Los niños adquieren un rol a partir de las personas mayores, que acaban asumiendo como propio.

Para que el efecto sea lo más positivo posible "hay que aceptar a los niños tal y como son y estimular sus capacidades innatas", explica Roser. "Cada niño es especial y hay que ayudarle a que desarrolle su máximo potencial. Esto no tiene que ver con lo que nosotros queremos, sino con ayudarles a conocer sus talentos y a que los desarrollen". Del mismo modo, es importante felicitarles por sus logros, para reforzar la confianza en sí mismos, y al mismo tiempo ser capaces de explicarles el porqué de sus fracasos, ya sean deportivos, escolares o sociales, intentando averiguar cuál es el origen de su fallo, felicitarles por haberlo intentado y ofrecerles nuestra ayuda, intentando transmitirles que con voluntad y dedicación pueden conseguir las metas que desean.

Otro aspecto primordial para conseguir que la infancia de los niños se desarrolle de una manera feliz espasar tiempo de calidad y cantidad con ellos. "Para fortalecer la confianza de los niños es importante que les dediquemos tiempo. Está muy de moda pasar tiempo de calidad en vez de cantidad, pero si puede ser cantidad y además de calidad, se establece una base de diálogo y de confianza con el adulto, que se mantendrá a lo largo del crecimiento y contribuirá a sobrellevar períodos más difíciles como la adolescencia". En resumen: intentar tener presente lo más posible que la infancia es el momento donde se forja la personalidad y el carácter de una persona, y que los padres y personas mayores tenemos un papel fundamental en ese proceso.



COMPARTIR:
Comentarios:
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno!
Escribir un comentario »








SALTA

15°C

Mayormente nublado

LA RADIO EN VIVO

   

El evangelio de hoy

 

La iglesia recuerda a San Marcelo -Evangelio de hoy San Marcos (1,29-39) Jesùs dijo:«Curó a muchos enfermos de diversos males.».

Resultado de imagen para imagenes evangelio Curó a muchos enfermos de diversos males.

 Luz para alumbrar a las naciones.¿Serías capaz de percibir en un niño pobre la luz para iluminar a las naciones?

 

TAPAS DE DIARIOS

 

 

 

 

 

 

RadiosNet
C