La presidenta Dilma Rousseff nombró a Barbosa el viernes para reemplazar al ortodoxo Joaquim Levy, quien abandonó el Gobierno en medio de los desacuerdos respecto a los recortes del presupuesto 2016.
En una conferencia telefónica con inversores, Barbosa dijo que el gobierno tomará todas las medidas necesarias para cumplir su meta de superávit primario de 0,5 por ciento del Producto Interno Bruto el próximo año.
Barbosa sostuvo que el Gobierno está enfocado en reformas para limitar el gasto público, pero reconoció que esto requerirá tiempo ya que se necesita aprobación parlamentaria.
El real aumentó su caída tras los comentarios de Barbosa y se devaluaba un 2,05 por ciento a 4,0273 reales, perforando la marca de las 4 unidades por billete verde por primera vez desde septiembre. En tanto, el índice referencial de la Bolsa de Sao Paulo, el Bovespa caía un 1 por ciento.
"El problema no es tanto lo que dijo, sino lo que no dijo", señaló Paulo Celso Nepomuceno, estratega de la corredora Coinvalores.
"El discurso fue básicamente lo mismo (que antes del nombramiento de Barbosa), pero el mercado está convencido de que la política cambiará para peor".