El Papa Francisco habló sobre la Jornada por la Vida que se celebraba ese día en Italia y pidió rezar por los niños que se encuentran en peligro a causa de la “interrupción del embarazo”, eufemismo que se utiliza para hacer referencia al crimen del aborto.
Después de recordar que “toda vida es sagrada” e invitar a “promover la cultura de la vida” como respuesta a la lógica del descarte y al descenso demográfico, el Papa pidió: “Recemos por los niños que están en peligro por la interrupción del embarazo, como también por las personas cuya vida toca a su fin: toda vida es sagrada”.
La referencia al aborto como “interrupción del embarazo” puede fácilmente atribuirse a un descuido en un pontífice que ha denunciado en anteriores ocasiones que acabar con la vida de un niño no nacido es “un crimen abominable” o “un mal absoluto”.
“El aborto no es un mal menor: es un crimen. Es echar fuera a uno para salvar a otro. Es lo que hace la mafia. Es un crimen, es un mal absoluto”, aseguró en su encuentro con los periodistas en un vuelo de México a Roma.
En su referencia a la Jornada por la Vida el pasado domingo, el Papa Francisco también hizo un llamamiento a rezar para que “no se deje a nadie solo” y el amor defienda el sentido de la vida. Durante su intervención, el Papa quiso recordar las palabras de la Madre Teresa: “¡La vida es belleza, admírala; la vida es vida, defiéndela!”.
Asimismo, el Santo Padre saludó a todos aquellos que trabajan por la vida, a los docentes de las universidades romanas y a quienes colaboran en la formación de las nuevas generaciones y les invitó a construir una sociedad acogedora y digna para cada persona.