El compromiso fue plasmado durante la XI Reunión de la Comisión Intergubernamental para la Cooperación Económica Bilateral, que encabezaron en Moscú el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Carlos Bianco, y el jefe del Servicio de Control Sanitario ruso, Sergey Dankvert, según informó la Cancillería en un comunicado.
El funcionario del gobierno de Vladimir Putin "se comprometió a acelerar los procedimientos para la habilitación de los establecimientos exportadores de productos lácteos, de la pesca, carne aviar, ovina, bovina, porcina y subproductos", indicó la Cancillería, que coordinó una misión multisectorial de dos días a Moscú, que concluyó hoy.
La habilitación de las plantas cobró especial relevancia a partir del creciente interés de los empresarios rusos por abastecerse en Argentina de los productos de la cadena alimenticia, especialmente lácteos, frutas y carnes, luego de que a principios de agosto Putin decretara el cierre de las importaciones de varios alimentos desde la Unión Europea, Estados Unidos, Australia, Noruega y Canadá en represalia por la posición de estos países frente a la crisis con Ucrania.
El Servicio de Control Sanitario ruso analizará el listado de más de cien establecimientos productivos presentados por Argentina en la reunión de la Comisión y lo comunicará a los demás miembros de la Unión Aduanera Euroasiática para su aprobación en el corto plazo.
Para agilizar el proceso de inspección, Rusia enviará técnicos adicionales a la Argentina para reforzar los profesionales que tiene asignados con carácter permanente a los fines de la certificación.
Durante la reunión, los funcionarios abarcaron el resto de la agenda bilateral, que incluyó temas de tecnología y bienes de capital para la explotación de hidrocarburos, emprendimientos conjuntos y en estudio en materia de energías limpias en las áreas hidroeléctrica, nuclear y mareomotriz, transporte, puertos, entre otros asuntos de interés común.