"No hay una maniobra de ocultamiento de nuestra situación económica y financiera", dice, en un uno de sus puntos, el comunicado enviado por Hotesur con el que la empresa salió al cruce luego del allanamiento ordenado por el juez federal Claudio Bonadío y que causó la reacción de todo el arco oficialista.
Como es habitual entre los referentes del gobierno, la estrategia de Hotesur fue calificar a la investigación realizada por el juez Bonadío como "operación mediática-judicial" y apuntó, no solamente contra el magistrado, sino con sectores de la oposición y, textual, "vaya a saber con qué otra apoyatura externa".
En el comunicado, que tiene 10 puntos, la empresa propiedad de la Presidenta y sus hijos, aseguró que "la sociedad ha dado cumplimiento al pago de todas sus obligaciones impositivas", en alusión a los balances de la compañía que no fueron presentados en la Inspección General de Justicia, y el argumento bajo el cual negaron esa información es que "Hotesur ha efectuado el cumplimiento de todas sus obligaciones en tiempo y forma".
"La demora en la formalización de los trámites administrativos cuyo incumplimiento podría llegar como máximo a una multa de hasta 3.000 pesos (...) desemnascara la operación de prensa que se ha montado por esto, y lo que es peor, revela groseramente la actitud desmedida de un juez federal que manda a allanar dos organismos del Estado por este supuesto incumplimiento", dice en otro tramo el comunicado publicado.
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Buitres creen que Kicillof otorgó información privilegiada
Los fondos apuntan contra el ministro de economía y un financista argentino por la compra de acciones y títulos de la deuda.
Los fondos buitres ahora apuntan sus cañones contra el ministro de Economía, Axel Kicillof, por haber otorgado, supuestamente, información privilegiada a un financista.
Los buitres sospechan que Kicillof le habría dado información privilegiada a Diego Marynberg para la compra de títulos de la deuda externa argentina por 200 millones de dólares. Además, según publicó el diario Clarín, y también especulan con que esa ayuda a Marynberg habría sido uno de los motivos ocultos del despido del ex presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA) Juan Carlos Fábrega, el 1° de octubre pasado.
Ayer publicaron documentos que demuestran que la financiera uruguaya Mercantil Valores informó en Montevideo que compró títulos de YPF, la provincia de Buenos Aires, de Mastellone y de la petrolera venezolana PDVSA por 57 millones de dólares.
Más adelante, afirman que el puente entre Kicillof y Marynberg serían “el viceministro de Economía, Emmanuel Alvarez Agis y el financista Jorge Pepa”. Pepa es un ex empleado del banco suizo UBS y actualmente es el vicepresidente de Latam Securities, la empresa madre de Marynberg, detalló el diario en su edición impresa.
Fuente: Clarín y agencias.