El lunes nueve camiones cargados con materiales como líneas de montaje, partieron de Jordania y atravesaron Israel antes de adentrarse en la Franja de Gaza a través del paso industrial de Kerem Shalom, controlado por el Ejército israelí.
La construcción de la factoría está previsto que se prolongue tres años y su coste asciende a 20 millones de dólares, según el Coordinador de las Actividades del Gobierno (israelí) en los Territorios palestinos, organismo dependiente del Ministerio de Defensa y que dio luz verde al proyecto a principios de año.
Según fuentes gazatíes, la fábrica se construirá sobre una similar de la misma compañía erigida a finales de los noventa en un polígono industrial de Karni, este de la capital de Gaza, que fue reducida a escombros en sucesivas ofensivas israelíes.
Los propietarios de la compañía son dos acaudalados palestinos de la ciudad cisjordana de Nablus, Munib al Masri y el empresario palestino-norteamericano Zahi Khouri, a cargo de la franquicia de Coca-Cola en la Autoridad Nacional Palestina (ANP), precisa hoy el diario “Haaretz”.
Se espera que en la construcción de la planta participen 120 peones gazatíes, y una vez concluida, la factoría podría emplear directa o indirectamente a alrededor de un millar de palestinos.
Su producción tendrá como destino exclusivamente la Franja mediterránea y romperá el monopolio que hasta la fecha ostenta la marca competidora Pepsi-Cola.
Conforme a datos de la Federación Palestina de Industrias, el último conflicto con Israel dañó 419 empresas y comercios, de los cuales 128 quedaron completamente destruidos, en un territorio donde el desempleo alcanza el 45 por ciento de la población.
Fuente:FMF-EFE