En declaraciones anónimas, los trabajadores también contaron que el controvertido sistema de Kafala de Qatar, en el que los empleados son en efecto dueños de los trabajadores y pueden evitar que salgan del país, continúa en vigor.
Se cree que unos 1.000 trabajadores inmigrantes han muerto desde que Qatar se embarcó en un ambicioso proyecto de construcción cuando se le otorgó la sede de la Copa.
El gobierno qatarí se rehusó a comentar sobre las declaraciones.
Fuente:EFE