Pasado el mediodía comenzaron a arribar al predio del Jockey Club centenares de peregrinos de localidades y pueblos de la Puna salteña, que tras una larga y extenuante caminata, llegaron a la ciudad para participar de las festividades en honor a la Virgen y el Señor del Milagro.
Movilizados por una profunda devoción, más de 7000 fieles procedentes de Tolar Grande, Olacapato, San Antonio de los Cobres, Santa Rosa de los Pastos Grandes, Mina Martillo (Catamarca), Salar de Pocitos, Santa Rosa de Tastil, Alfarcito y otras localidades, recorrieron cientos de kilómetros, superando jornadas de frío y de intenso calor.
En los campos del club, la Municipalidad, a través de la Coordinación General de Cultos, junto a diversas organizaciones, les brindó una cálida bienvenida, y allí pudieron almorzar y descansar, para luego continuar su camino hasta la Catedral. Además recibieron asistencia, y lavado y masajes de pies. En el lugar también se instalaron años químicos.
El almuerzo consistió en choripán y fruta, se les brindó agua mineral, jugos y gaseosa, y también bollitos dulces, bizcochuelo, cereales y golosinas. En la organización de esta masiva recepción colaboraron diversas entidades y reparticiones como la Cooperadora Asistencial, la Cruz Rosa, la Asociación de Veteranos de Guerra, el SAMEC, la escuela de comercio N° 5083 Victorino de la Plaza, Gendarmería Nacional, Ejército Argentino, Pastoral Juvenil, entre otras.
Viviana Moreno, titular de la Coordinación de Cultos de la Municipalidad, destacó la emoción que se sintió en el lugar al ver la llegada de los peregrinos que con esfuerzo y perseverancia se movilizaron hasta nuestra ciudad y agradeció a la comisión directiva del Jockey Club y a todas las instituciones y más de 300 voluntarios que ayudaron en la puesta en marcha de esta bienvenida.
Por su parte, Alicia Soriano, presidenta de la Comisión de peregrinos de La Puna, dijo que el largo recorrido que efectuaron es “un acto de amor, no es un sacrificio, lo hacemos con alegría”, aseguró, y comentó que los peregrinos de Tolar Grande emprendieron el camino el día 5 de septiembre y los de Mina Martillo (Catamarca) el día 7, y a lo largo del trayecto camino se fueron sumando personas de distintos parajes y localidades.