De esta manera, el año pasado terminó con el resultado fiscal en línea con lo pactado con el Fondo Monetario Internacional: si bien en un inicio la meta era lograr el equilibrio primario, luego se incorporaron los “gastos permitidos” por lo que se podría cerrar en 0,5% del PBI.
Al contabilizar los intereses de la deuda, el déficit se abulta para llegar a un financiero de $ 819.406,9 millones que, medido en términos del PBI, representa 3,8 puntos porcentuales (pp).
“La profundización del déficit financiero se debe a que en 2019 se pagaron $724.285,3 millones en concepto de intereses de la deuda, que aumentaron en un 86,2% de manera interanual, y representaron el 18,4% de los ingresos totales del Sector Público Nacional”, se detalló en el comunicado oficial del Ministerio de Economía.