Boca tuvo que esperar hasta los penales para vencer a Patronato, pero ya está entre los mejores cuatro de esta Copa Argentina. En los noventa, fue empate 0 a 0, por el enorme Ibáñez. Pero en la definición por penales, Rossi fue clave y los paradores no fallaron, para sentenciar la serie 4 a 2.
A los tres minutos, el elenco entrerriano tuvo una aproximación de pelota parada y fue una advertencia. A los 9', el que lo tuvo de pelota parada fue Izquierdoz. La pelota se fue muy cerca. En la jugada siguiente, Orsini se fue mano a mano con Ibáñez y se la dio a Briasco, quién no pudo empujarla al gol por la milagrosa aparición de Benítez.
Boca estaba rápido y cada vez llegaba con facilidad al área rival. Briasco definió mal a los 18, cuando se fue solo contra Ibáñez y además tenía una opción del pase al medio.
Cardona y Fabra se encontraban cada vez más seguido y tras una jugada del lateral llegó un peligroso tiro libre, que su compatriota ejecutó. Ibáñez respondió y mantenía el cero.
Patronato jugaba cada vez más refugiado y abusó del juego brusco. Entre los 30 y los 40 minutos, el juego se hizo ordinario. Briasco comenzó a gravitar y al "Patrón" le costaba encontrarle la marca. Así, la primera mitad se cerraría sin goles.
En el comienzo mismo del complemento, Boca perdió a Ramírez por lesión y Battaglia mandó a la cancha a González.
A los 6, Rossi salió mal y le dejó servido en bandeja el gol a Gudiño, quien definió desviado con el arco a disposición. Era la más clara para los de Delfino hasta el momento. Boca tenía unos primeros diez minutos muy malos.
A los 12, el "Xeneize" estuvo muy cerca de abrir el marcador. Briasco habilitó a Fabra y el colombiano quiso fusilar a un Ibáñez que contuvo de gran forma en dos tiempos.
A los 30, otra vez Fabra hizo una gran jugada individual y metió un centro al medio que no llegó a conectar Orsini. Battaglia mandó a la cancha a Vázquez, Pavón y Montes para los últimos minutos. Advíncula probó de larga distancia a los 36, pero su remate su fue muy alto. El tiempo se le extinguía a Boca, que cada vez estaba más apurado e impreciso. A los 48, Rossi salvó y evito el gol de Patronato. Pero ya no hubo tiempo para más y todo se definiría en los penales.
Y como ante River, Rossi se hizo gigante. Boca no falló y se metió merecidamente entre los cuatro mejores de esta Copa Argentina.