La estrepitosa caída de la bolsa de valores esta semana tuvo un impacto global y recordó el espectro de crisis mundiales como la del 29 o 2008.
Desde junio China ha experimentado dos estallidos bursátiles, una abrupta disminución de sus exportaciones, la peor caída de la producción fabril en años y una devaluación de su moneda.
¿Implosión del milagro chino?
Nada de eso, le indicó a BBC Mundo John Ross, profesor del Instituto de Estudios Financieros Chongyang de la Universidad Renmin de Beijing.
"China está creciendo a un 6,5 o 7%, tres veces más que Estados Unidos y cuatro veces más como mínimo que Europa. Es una economía que ha pasado de un ritmo de crecimiento 'súpersensacional' de un 10% anual o más a uno 'sensacional', que es el actual", dijo Ross.
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Image captionUna deflación puede afectar directamente a los grandes y pequeños empresarios deudores que deberán vender sus mercancías en menor precio del proyectado.
Otro dato comparativo: mientras Estados Unidos y Europa tienen tasas de interés planchadas a casi 0% para estimular sus economías desde hace siete años, China ha podido bajar este martes su tasa un 0,25% en respuesta a la turbulencia bursátil y quedar aún con muchísimo margen para seguir haciéndolo de ser necesario ya que el interés quedó en un 4,6%.
Ahora bien, eso no quiere decir que no haya problemas en la segunda economía mundial.
Su futuro depende de la resolución de cuatro temas clave:
- Caída de la inversión y cambio de modelo
- Devaluación y exportaciones
- Deuda y deflación.
- Desempleo
1 – Caída de inversión y cambio de modelo
Contrario a lo que suele asumirse, el crecimiento económico chino de los últimos diez años debe mucho más a la inversión que a la exportación de chucherías "Made in China".
Esta inversión movilizó un impresionante crecimiento de dos dígitos y se hizo sentir especialmente durante el estallido financiero de 2008.
La inversión, que representaba un 35% del PIB en 2000 y un 44% en 2009, se disparó por encima del 50% con la recesión mundial posterior a la caída del Lehman Brothers.
En comparación, el consumo interno como motor de crecimiento apenas superó el 30% durante este período.
Una economía que se basa excesivamente en la inversión suele estimular burbujas inmobiliarias, deudas insostenibles y agujeros financieros.
Consciente de los límites de este modelo, el gobierno inició en 2010 una transición a otro que se basara más en el crecimiento del consumo interno.
Fuente: BBC
