Una mujer de 46 años falleció en Mendoza después de que la Aduana le retenga el medicamento para salvar su vida. Graciela Guardia tenía cáncer de mama y estaba con un tratamiento en el cual se le suministraba una droga que era importada. Por este motivo, el organismo oficial demoró la llegada del remedio y terminó muriendo.
Osvaldo Quiroga, su marido, contó la historia en el diario Vox Populi: "Por culpa de la burocracia y la política, el remedio quedó varado en la Aduana. Tuvimos que hacer una presentación judicial y aun así seguía sin llegar a Mendoza".
El estado de Graciela empeoró en diciembre, cuando se dejó de tomar el medicamento, y recurrieron a la Justicia, que ordenó al Estado a suministrarle el remedio. La respuesta llegó tarde: "Unos días antes de que muera mi esposa finalmente llegó el medicamento. Eso es lo que más bronca me da, porque a esa altura ya no pudimos suministrarla. No había forma de aplicarla, el estado de Graciela era terminal".
Osvaldo se quejó sobre las políticas de salud del país: "Las políticas de salud en estos casos son retrógradas. A los políticos les es más fácil que se muera una persona porque el sepelio es mucho más barato que la cobertura de un tratamiento contra el cáncer".