Los obispos desde el Episcopado expresaron “la inquietud que se considere administrar la cuarentena para la actividad religiosa que incluya apertura de templos y celebraciones selectivas y controladas, con poca gente y respetando las medidas que dictan las autoridades provinciales y nacionales”.
“Tenemos gran expectativa”, manifestó el referente de la Iglesia católica salteña a la vez que destacó que la provincia se lo merece porque hizo bien las cosas.
Muchas personas necesitan el sostén religioso, “pero primero está la vida y la seguridad”, observó Carnello y agradeció a los medios de comunicación que hicieron posible llegar a los hogares en este tiempo de guardarse.
Medidas para los sacerdotes en Cuarentena
A los sacerdotes, que celebrarán en privado la Eucaristía, se les pide que incluyan peticiones para la erradicación de la pandemia, y por los fallecidos, enfermos y sus familias, y también por los profesionales sanitarios abnegados, y dedicados a costa de sus propias vidas a salvaguardar las nuestras pensando en el bien común.
- Se transmite a los fieles que los sacerdotes permanecerán siempre disponibles para la atención espiritual, especialmente para los enfermos y necesitados de consuelo espiritual.
- Respecto a las celebraciones fúnebres, se realizarán con la celebración de la Palabra posponiéndose las misas funerales.
- En cuanto a los bautizos y bodas programados, que se realicen siguiendo las directrices de las autoridades sanitarias, y los que no estén programados, que se pospongan, -en el caso de los bautizos, exceptuando el peligro de muerte-.
En la carta del arzobispo no se hace mención a las comuniones, que se celebran tradicionalmente en mayo, por lo que habrá que esperar a la evolución de la pandemia y de la prórroga o no del estado de alarma para conocer qué sucederá con ellas.